Minería china amenaza territorios indígenas ancestrales y comunidades afrodescendientes en Nicaragua

Un reciente informe de la Fundación del Río denuncia que el régimen de Nicaragua ha otorgado al menos 29 concesiones mineras a empresas chinas en territorios indígenas y afrodescendientes, afectando de manera directa a 17 zonas ancestrales. Estas adjudicaciones se han realizado con total opacidad, violando la Ley 445 y los estándares internacionales de consulta previa, lo que ha provocado que muchas comunidades desconozcan la entrega de sus tierras e incluso enfrenten riesgos de desplazamiento forzado, como ocurre en el municipio de Rosita. En total, desde 2021, el gobierno ha entregado 71 concesiones a 15 compañías asiáticas, abarcando más de un millón de hectáreas que representan el 8.5 % del territorio nacional. El avance de esta actividad extractiva también amenaza gravemente áreas protegidas de alto valor ecológico y cultural, como la Reserva Biológica Indio Maíz y el sector transfronterizo con Costa Rica. La minería expone a estos ecosistemas a la deforestación y a la inminente contaminación de fuentes de agua por el uso de cianuro y mercurio.

A esto se suma la alarmante expansión de la minería artesanal en el sureste de Nicaragua, la cual, facilitada por la impunidad y la falta de controles estatales, parece allanar el camino para futuras explotaciones industriales que atentan contra la biodiversidad y la subsistencia de las poblaciones locales. Toda esta dinámica se enmarca en una estrecha y creciente relación geopolítica entre Nicaragua y la República Popular de China, que trasciende la extracción de recursos y se extiende a inversiones en infraestructura estratégica. Un claro ejemplo es la reconstrucción del Aeropuerto Internacional Punta Huete, ejecutada por una empresa china y financiada mayoritariamente por un préstamo de dicho país que supera los 517 millones de dólares. Debido a su ubicación rural, su magnitud y la falta de demanda comercial que lo justifique, los analistas advierten que este megaproyecto podría tener serias implicaciones de seguridad regional, consolidando la influencia china en un contexto de represión y pérdida de institucionalidad en el país centroamericano.


Fuente: Infobae, 08 de julio de 2026.